A la hora de hablar sobre las separaciones y divorcios, la mayoría decimos lo que dicen todos y caemos en uno de estos dos extremos: el de catalogarlas como una auténtica desgracia o el de considerarlas un hecho sin la menor trascendencia. En un tema que muchas veces levanta ampollas pero en el que el dolor duele a todos y no es patrimonio de nadie.
El divorcio que nos une ofrece una apuesta...



















