Lamento decir —en realidad no— que mi malhumor no mejoró con el pasar de los años. ¿Pero qué otra cosa se puede esperar de mí? Mi vida es un desastre y la universidad también, ¿acaso algo más puede empeorar? Pues claro, el viaje que realizaré contra mi voluntad para encontrar a mis parientes perdidos. Una pésima, interminable y horrible travesía con la peor compañía de la faz de...






























