Una internación voluntaria. Una locura compartida. Una historia que desarma.
“No le dije a mi vieja que me interné. Quería que fuera algo íntimo y eso con ella no se puede. Quería que fuera sobre mí, no sobre ella. No quería que me acusara de acusarla de ser responsable de que hubiera terminado acá. Además, yo no terminé en la clínica. Lo que quiero es volver a empezar”.









