Warren Buffett ha creído siempre que el momento óptimo para comprar acciones es cuando nadie más las quiere. Cuando estamos a punto de entrar en el quinto año de la Gran Recesión, descubrimos que algunas de las empresas más apetecibles —aquellas con ventaja competitiva sostenible— están cotizando con relaciones de precio-beneficio inmejorables.
El pesimismo sobre la situación bancaria...















