La empresa familiar ocupa, por méritos propios, un espacio destacado en la economía española y goza de un merecido reconocimiento en el tejido empresarial de nuestro país. La evolución de estas organizaciones y de sus modelos de gestión a lo largo de los años viene a confirmar su fortaleza, su solidez y sus credenciales como un elemento dinamizador de peso en el camino de la recuperación...







