Era fiero pero nunca mató a nadie. Orlando Gonzales, en la década de los 70 y comienzos de los 80, era el asaltante más temido por las autoridades y más admirado por el mundo del hampa. Le decían Django (como el pistolero del western italiano) porque llevaba dos armas, una a cada lado del cinto. Llegó a asaltar cien bancos y fugó de penales peligrosos de Lima como El Sexto y Lurigancho y...









