«Como padre, siempre he tenido un terror que temo incluso poner en palabras: perder un hijo. En este libro duro y valiente se nos cuenta este dolor sin límites, se nos describe esta pena impensable. La autora lo hace con una franqueza y una serenidad que, de alguna manera, son también un conjuro y una cura de palabras». Héctor Abad Faciolince
Cuando su hijo Renzo fallece inesperadamente a los...









