“Veo correr arroyos de sangre sobre la tierra. Una explanada de miles y miles de cadáveres, unos negros como el carbón y otros naturales.” Esta es para muchos una revelación de la Virgen María que anticipa la guerra civil; para otros, un episodio más de la histeria colectiva vivida en una España que acababa de inaugurar la República.
El 29 de junio de 1931 la Virgen María se apareció...








