Una vehemente denuncia de la industria de la felicidad y de la aparente legitimidad científica de la psicología positiva.
La felicidad se ejercita, se enseña y se aprende: este es el mensaje que promueve la denominada ciencia de la felicidad. Según esta, bastaría con aplicar sus técnicas para ser más productivos, saludables y crecer como personas.
Pero, ¿y si la felicidad no fuese más...













