“Papeles de amor y de odio, esas figuras femeninas que siempre vemos en función de la distorsionada y delirante obsesión del poeta. Todas ellas, con sus embrollos, su egoísmo, su zafiedad, ¿cómo podían convivir con Baudelaire? ¿Cómo iban a comprender algo de ese vendaval de truculencia provocadora, esa mezcla de lo ruin y de lo ideal que le distingue? Nadie estuvo a la altura de las...










