Dos novelas en una, complementarias y a la vez contradictorias como los hermanos gemelos que la protagonizan. En la primera parte, contada por Kian en 1992, ingresamos a una casa que, como muchas durante la época más dura del terrorismo, sirve de fortín y burbuja que protege en su seno a la siguiente generación, a estos niños que desde un árbol de ponciana, límite poroso entre el adentro y...








