Ningún historiador niega en la actualidad la existencia de Jesús. Gracias a numerosos especialistas, aumentan a diario nuestros conocimientos sobre su vida. Sabemos, por ejemplo, que muchos judíos le llamaban «el comilón» y «el borracho». O que Poncio Pilatos no era un hombre sin carácter, deseoso de lavarse las manos en lo tocante a la muerte de Cristo, sino un antisemita violento y...








