La miras y tienes frente a ti un rostro que no se logra descifrar: ojos que parecen tristes, pero se pueden confundir con unos ojos con mirada fría, fuerte y penetrante... No la puedes leer, no sabes si ir y abrazarla o mantenerte firme ante su presencia. Ella, de cabellos lacios, de brazos muy marcados, de cuerpo casi atléticos, siempre está llevando en su interior música, que la abraza, la...








