Noél no entendía el teorema de Pitágoras, la ley de la gravedad, el milagro de la transubstanciación ni por qué en su casa no había espejos. Cuando preguntó, su madre le dijo que los espejos vuelven a las personas vanidosas. La abuela le contó que en los espejos habitaba el diablo. Eso le dio un susto de muerte, y desde allí no se volvió a tocar el tema de la ausencia de los...









