En 1925 una serie de terremotos y el consiguiente aumento del nivel del mar provocaron que parte de Manhattan quedara sumergida bajo casi diez metros de agua. Aquellos que se resistieron a abandonar sus hogares empezaron una nueva vida en calles que se habían convertido en canales y en edificios cuyos tres primeros pisos estaban bajo el agua. Han pasado cincuenta años desde entonces y la Ciudad...











