«Quizás la madurez no sea otra cosa que la capacidad de mirar la vida de frente, sin necesidad de maquillar la supuesta belleza o el supuesto horror. Esa extraña aceptación del destino final y esa extraña y apacible sensación de que la vida es sólo un parpadeo que ni siquiera se registrará en la memoria del cosmos».
Una autobiografía irreverente que reconstruye los viajes del periodista...








