«Comiendo con palillos nunca llegas a atiborrarte. Es imposible llevarse grandes cantidades a la boca y la comida se digiere mejor. Los chinos suelen estarse horas sentados a la mesa y casi nunca se acaban el contenido de los platos. La tradición dice que dejar restos de comida en el plato es de buena educación: se interpretaba que el anfitrión había sido suficientemente generoso. Pero en...








