Nos protegimos para no sufrir, pero nos perdimos en el intento. Volver a ti comienza cuando reconoces tus heridas y te atreves a soltar tus máscaras.
Un gesto frío, palabras que duelen, la ausencia de afecto, el rechazo o la crítica pueden enseñarnos a ocultar partes de quienes somos. Lo aprendimos desde niños, creando máscaras que nos ayudaban a encajar y seguir adelante.
Esas máscaras...




























