Brutal, cáustico e infalible cuando se trata de exponer la naturaleza humana, Fonseca teje una serie de historias en los que asesinos, estafadores, abusadores, maniacos, celosos, mujeriegos… confunden sus inclinaciones criminales con aspiraciones legítimas.
Sabedor de que son los instintos primarios los que gobiernan las acciones, y que las pretensiones de disfrazarlos de principios no son...











