Clavito tiene que llevarle un encargo al Abuelo Puercoespín, pero, ¡vaya suerte!, justo ha caído con un terrible resfriado. Le pide a sus amigos la Cabrita Comilona y al Travieso Cuy que por favor lleven su encargo, pero con una condición: no pueden, por ningún motivo, abrir el paquete.
Camino a la casa del abuelo, la Cabrita y el Cuy no contienen su curiosidad y lo abren. ¡Es un xilófono...































