Leemos sin prestar atención, pendientes de mil cosas. A menudo nos quedamos únicamente con el argumento y dejamos de lado la forma, el modo en que se explica ese argumento, que es lo que defiende Eagleton, confiere a un texto su carácter literario, su naturaleza de creación retórica. Víctimas como somos de esa lectura superficial, ¿cómo saber si un texto es bueno, malo o solo...


















