Si hay algo que distingue al asesino es su entorno, los otros. En Toño Ciruelo la indagación empieza desde la raíz, infancia y juventud, el colegio, la vejez, los hechos nimios y complejos que configuran el rostro del monstruo, su proceso particular, porque ningún asesino es idéntico a otro. Esta novela es resultado de una exploración intestina encarnada en Eri Salgado, antagonista,...
















